PULSÓMETROS. ESCUCHANDO A NUESTRO CORAZÓN.

 
  Foto: Jorge Garcia Llusar

 

Foto: Jorge Garcia Llusar

 

Todos hemos visto alguna vez un pulsómetro; lo observamos en corredores, en amigos, en deportistas de la televisión, muchos lo usamos a diario y otros muchos los dejaron olvidado en el cajón sin saber encontrar respuesta : ¿para qué sirve realmente un pulsómetro? ¿cómo podemos sacarle partido? 

Hablamos de una herramienta digital, electrónica y muy precisa que se encarga en palabras sencillas de “permitirnos escuchar a nuestro corazón”. Cuantifica de manera real toda esa información interna (fatiga, pulso acelerado, falta de oxígeno) en ocasiones difícil de interpretar, sobre todo si no estamos familiarizados, cuando nos calzamos las zapatillas y empezamos a entrenar.

 
Foto: Jorge Garcia Llusar

Foto: Jorge Garcia Llusar

 

El pulsómetro cuenta con dos partes: la banda, que fijada al pecho se encarga de recoger las pulsaciones a través de un sensor, y el reloj, que fijado a la muñeca nos presenta la información de manera sencilla, clara y completa : Calorías , pulsaciones, cronómetro (…). En ocasiones el sensor de la banda va directamente incluido en el reloj, una manera más cómoda de entrenar aunque algo menos precisa.

Toda esa información, se convierte en datos de grandísimo interés que nos pueden ayudar a mejorar nuestro rendimiento, forma física, la calidad de nuestros entrenamientos y evitar lesiones por sobrecarga manteniendo un nivel de rendimiento adaptado y saludable.

Hasta aquí la parte sencilla, y ahora ¿cómo interpretamos y utilizamos  toda esa información?

Muchas de las personas que utilizan el pulsómetro se limitan a ver lo latidos por minuto de su corazón, pero a este dato ¡le podemos sacar mucho más partido!

-       Es la herramienta imprescindible para los que se lanzan a su primer día de running o a nuevas actividades cardiovasculares (aerobic, spinning, zumba…). Conocer su frecuencia cardiaca teórica (220-edad) y no sobrepasarla en los inicios, es esencial para un entrenamiento óptimo.

Consiguiendo de manea sencilla evitar alcanzar pulsaciones demasiado altas para una persona poco entrenada.

-       Permite controlar la intensidad a la que buscamos trabajar, dependiendo del objetivo de la sesión : series de velocidad a tu 90%; entrenamiento regenerativo a tu 50% o simplemente ir comprobando que eres capaz de reducir tu frecuencia cardiaca a un ritmo de carrera continuo.

Así logramos, personalizar y adaptar los entrenamiento a nuestras características y necesidades individuales.

-       Muestra además una aproximación de las calorías consumidas, un dato de gran interés si se busca la pérdida de masa grasa o se quiere registrar el consumo calórico diario.

 
Foto: Jorge Garcia Llusar

Foto: Jorge Garcia Llusar

 

Y por último, pero importantísimo, se puede convertir en el empujoncito motivacional necesario para quitar el polvo a las zapatillas de deporte y lanzarnos de lleno a un estilo de vida más saludable.

El kit para empezar es básico : ropa deportiva, zapatillas y pulsómetro. Por ello, el consejo más útil que puedo daros es ¡Empieza ya!.

Disfruta, aprende y exprime la vida a través del deporte.