DIÁSTASIS ABDOMINAL

El signo más evidente de la diástasis de los rectos abdominales es una tripita que puede colgar y que no disminuye pasados unos meses. Pero hay otros posibles síntomas de la diástasis de los rectos abdominales: la incontinencia urinaria, los dolores lumbares y las malas digestiones con gases o estreñimiento.

Imagen utilizada de internet.

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¿Qué es?

Es la separación del músculo recto del abdomen como consecuencia de un daño en el tejido conectivo, causado por un aumento de peso, la gestación, partos complicados, etc.

Un 66% de las embarazadas tienen diástasis en el tercer trimestre.

¿Se puede mejorar?

La diástasis abdominal se puede mejorar aunque es muy complicado que vuelvas a recuperar por completo tu abdomen; dependerá siempre de la distancia separación que hayas sufrido.

El mejor remedio será siempre PREVENIRLA en futuros embarazos.

Imagen utilizada de internet.

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¿Cómo prevenirla?

Para prevenir la aparición de diástasis, es necesario realizar un programa de ejercicios que incluya fortalecimiento de la musculatura profunda del abdomen y musculatura del suelo pélvico. Nunca intentes realizar abdominales “normales” durante el embarazo ya que sólo conseguir que aumente la tensión en el abdomen y favorezca la aparición de la diástasis.

 

* En un  estudio realizado por Chiarello y Cols, se comparó un grupo de mujeres embarazadas sometidas a un programa de ejercicio versus un grupo control, sin intervención. El programa consistía en ejercicios durante 6 semanas, con sesiones de 90 minutos enfocados en el fortalecimiento de la musculatura profunda de abdomen y ejercicios del suelo pélvico en conjunto con ejercicios de Kegel y fortalecimiento de la musculatura de extremidades superiores e inferiores, aumentando su complejidad progresivamente. El 90%  de las mujeres que no fueron sometidas al programa de ejercicios desarrollaron diástasis, mientras que sólo el 12,5%  de las embarazadas dentro del programa de ejercicio desarrollaron la alteración. Además al comparar los valores de separación entre los rectos de ambos grupos, se encontró que en las mujeres intervenidas las diástasis más significativas fueron a nivel umbilical, con un promedio de 11,4 mm., mientras que en el grupo control, los valores más elevados fueron a nivel infraumbilical, con un promedio de 60,4 mm.