MARCHA NÓRDICA

Ahora que el running está tan de moda, pasa por la mente de mucha gente iniciarse en esto de correr para hacer algo de ejercicio, pero ¿qué ocurre si la persona sufre alguna patología determinada que le impide hacerlo, o simplemente no se siente cómodo corriendo?

¡Que no cunda el pánico! andar también es una actividad saludable infinitamente más recomendada que la de estar sentado mirando la televisión.

¿ANDAR? Parece que andar ya no cuenta, que no quema calorías, que mirar los pasos andados no es tan cool como mirar la velocidad del amigo corredor.

Pues bien, conozcamos una alternativa que se sitúa entre andar y correr, la MARCHA NÓRDICA (o nordic walking). Los que no conocen dicha disciplina deportiva piensan que es simplemente correr con palos. Y sÍ bien es cierto que necesitamos unos bastones específicos, la técnica (que la tiene y existen varias) no es precisamente la misma que cuando un senderista recorre un camino a través de la montaña, donde utiliza los bastones para repartir el peso de su cuerpo y la carga de la mochila en cada apoyo.

En la Marcha Nórdica los bastones tienen la misión principal de ayudarnos a impulsar nuestro cuerpo en el sentido de la marcha, trabajar la musculatura de la espalda, así como la movilización controlada del raquis (columna vertebral). Gracias a este implemento se convierte en la actividad idónea para hacer ejercicio de forma saludable.

Musculatura nordic Walking

Y queriendo aportaros con la experienza lo que Google os da con un clic, diremos simplemente que con la MARCHA NÓRDICA quemamos más calorías que andando, utilizamos todo el cuerpo como en la natación y nuestro cuerpo sufre menos impactos que corriendo, así que no hay duda de que se trata de un ejercicio físico completo indicado para aquellos que no les gusta o no pueden correr pero sí andar.

Por cierto, su práctica está indicada además en mujeres embarazadas.

La próxima vez que veas a alguien andar con bastones quizá no lo veas con los mismos ojos.