SUELO PÉLVICO, ESE GRAN DESCONOCIDO.

Muchos de nosotros nos ponemos en manos de entrenadores personales, gimnasios o actividades deportivas, con el fin de conseguir un entrenamiento equilibrado y completo para poner nuestra maquinaria a punto.  Pero la mayoría de nosotros, olvidamos incluir en ellos la ejercitación del suelo pélvico, ese gran desconocido y, sin embargo, tan importante para nuestra calidad de vida.

¿Qué es el suelo pélvico?

El suelo pélvico es un conjunto de fibras musculares y ligamentos que se encuentran dispuestos en nuestra pelvis y  que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior. Su función es mantener y sostener vejiga, uretra, útero y vagina; y recto, en la posición adecuada, pues de ellos dependerá su normal funcionamiento.

 Le otorga control y movimiento a los esfínteres, estabiliza nuestra postura, y en su función más íntima nos proporciona intensos orgasmos durante las relaciones sexuales. ¿El problema? Este sistema de músculos y ligamentos no se trabaja de forma natural durante nuestra actividad diaria, es decir no se ejercitan de forma espontánea ,  por lo que si no hay un ejercicio voluntario específico para él,  poco a poco irá debilitándose.

 ¿Qué consecuencias trae que se debilite?

La debilidad de la musculatura del suelo pélvico puede estar causada por diferentes motivos entre ellos la predisposición personal, ya que hay mujeres que tienen una debilidad de los tejidos musculares ligamentosos, y  las situaciones que aumentan la presión intra-abdominal como la obesidad, determinados deportes, el embarazo y el parto o la menopausia.

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Incontinencia urinaria, desgarros durante el parto, mala circulación sanguínea en la zona rectal, prolapso (caída de los órganos intrabdominales) , disfunciones sexuales, son algunas de las patologías que conlleva tener un suelo pélvico muy debilitado…

*La incontinencia tras el parto afecta alrededor del 30% de las mujeres, y las hemorroides a un 50% de las embarazadas. Ambos problemas puedes evitarse ejercitando el suelo pélvico cada día.

¿Cómo fortalecerlo?

Al margen del concepto sexual por el que se las conoce, las bolas vaginales/chinas están pensadas para reforzar el suelo pélvico.

Las bolas vaginales se convierten así en nuestro material perfecto para trabajarlo y fortalecerlo. Son fáciles de usar, cómodas, higiénicas, ejercitan nuestra musculatura tanto de forma conjunta como independiente y te permite practicar con ellas un ejercicio activo o beneficiarte de los efecto de una gimnasia más pasiva.

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Son recomendables a cualquier edad y cualquier etapa de la vida. Para prevenir y reforzar cuando somos jóvenes, antes y después de un embrazado, en la menopausia… cuanto antes empecemos mucho mejor.

Las chicas deportistas y activas, sobre todo las que practicamos deportes de impacto como correr, equitación, ciclismo, clases con saltos (combat, crossfit, body pamp ..) debemos ejercitar dicha musculatura, pues estamos más expuestas a que se debilite.  

¿Qué bolas utilizar y cómo?

Comenzaremos con una única bola más grande y menos pesada, es decir más fácil de sostener por nuestra musculatura (que probablemente esté más débil de lo que pensamos). Después dos únicas, que pesan más, y en la última fase puede atreverte con unas bolitas más estrechas y pesadas.  Siempre las lavaremos con agua y jabón neutro antes de utilizarlas y a la hora de guardarlas, una bolsa de tela es ideal.

La forma de utilizar nuestras bolas es muy sencilla.

Una vez introducidas, siendo principiantes, lo mejor será empezar a hacer los ejercicios tumbadas : boca arriba con una mano tiramos del cordel y con nuestra musculatura tratamos de impedir que salgan, contraemos y relajamos a diferentes tiempos la musculatura ( muy rápido, más lento, contracción sostenida…hay muchos ejercicios!) y según vayamos sintiéndonos más cómodas podemos utilizarlas de pie, combinándolas con otro ejercicio o incluso para nuestras clases de Pilates!

Es recomendable usarlas durante 15 min las dos primeras semanas y luego ir alargando el tiempo progresivamente durante 3 o 4 meses, cuando terminemos  siempre será bueno un periodo de descanso. Eso sí, si seguimos con nuestros ejercicios de suelo pélvico.

Atrévete a preguntar, aparta tabúes y da un pasito hacia delante. Hablamos de un tema de salud, de bienestar y de placer. Tener presente el suelo pélvico en vuestro entrenamiento y cuidado personal diario sólo traerá beneficios.

Ya nos contaréis!

 

 

A Laura, mi Fisioterapeuta y amiga, por no cansarse nunca de enseñarme a cuidar de mí.